Gay y soltero

soltero

“No hay nada bello sino lo verdadero; sólo lo verdadero merece amarse” – Nicolas Boileau-Despréaux

Para comenzar les contare tres cosas absurdas pero cercanas a la columna. Antes de escribir siempre busco en mis libros alguna frase para amenizar la redacción, luego pongo música deprimente y finalmente escribo al borde la emotividad y los recuerdos. Creo que son esas cosas las  que dan un color y sensación a lo que escribo. Esta columna tiene una dedicación especial ya me la pidió un admirador secreto, que no quiere que confiese su nombre. Y como respeto la privacidad, no daré más datos de éste.

¡Qué terrible era para mi ir al cine con amig@s! Les explico, me deprimía en demasía el ver parejas felices haciéndose cariño, disfrutando en torno a una película y su encuentro amoroso – no del tipo sexual- sino del sentimental. Para mi lo único valorable de ir al cine era reemplazar el helado, el chocolate y a Adele, por un cartucho de cabritas, una película y mucha bebida.

¿Por qué somos solteros? Era la pregunta que siempre me hacía luego del cine y mis teorías surrealistas son tres.

Primero, ‘Los Solteros por Opción’: debo confesar que tomé ese camino por alrededor de un año, llene mi vida de actividades académicas, salidas con amigos y admito que no  lo pase mal, pero siempre en el fondo sentía una carencia y vacío de afectividad. Me hacía falta un abrazo, un beso, una caricia de ese hombre. Quizás para algunos el ser soltero por opción, es una forma de poder meter a sus camas a uno y otros, o quizás para sustentar su inmadurez, su miedo al compromiso, su miedo al prejuicio social y otros. Puede que no sea el mejor camino, pero mientras logres sustentar tus días, todo bien, eso sí, cada 2 meses bajará una depresión de otro mundo donde sólo la comida y Coldplay pueden ayudar.

Segundo, ‘El Soltero que Busca el Príncipe Azul’: el que busca este tipo de hombre es una manifestación del soltero idealista, ése que se quedo pegado en las películas del mundo Disney y sus princesas, que cree que algún día llegara ese ‘chico perfecto’ que lo subirá en su caballo y lo llevará a su palacio. Otra explicación del idealismo puede ser el querer repetir la relación perfecta que puedan llevar sus padres y aplicarla modelo para su relación.  Pero sinceramente, no creo en los príncipes azules. Me di cuenta que con los lavados destiñen. Siento que soy un fiel creyente en que existen hombres que entregan estabilidad para lo que uno busca, por lo menos esa es la clase de hombre que yo busco. Un consejo: búsquese un hombre que satisfaga sus necesidades en todo sentido y con el cual se puede proyectar por la estabilidad que le entrega en todo sentido. Se dará cuenta que sí existen pero que demorara en encontrarlo, cuando se encuentra, cuesta que los separen,  por experiencia personal se lo digo.

Tercero: ‘El Soltero que No Sabe Que es Gay’: este tipo de soltero es el más particular de todos, -él no sabe o no se ha dado cuenta que es gay- tiene amigos gays, tiene novia, tiene gustos gay y frecuenta lugares gay, pero a pesar de ello no se da cuenta o no se reconoce como gay. Él para llegar a ser gay, pasa por los estados de ‘GayFriendly’, luego ‘GayHidden’ (lo acabo de inventar, significa ‘Gay Oculto’) y finalmente se reconoce y ve como gay. A lo largo de andanzas por círculos gay y en diferentes lugares LGBTQ, me ha tocado conocer a muchos de estos hombres, sobre todo ya mayores, entre los 40 y 60 años los cuales en su pasado se casaron, tuvieron hijos y al separarse se dieron cuenta de lo que en esencia y por nacimiento son siendo ahora sinceros con ellos mismos y asumiéndose como gay. Claro, otros tantos y no en menor cantidad, se publicitan en chat gay con nickname como “pasivo casado busca macho” pero eso es otro tema.

Al fin de cuenta puedo inferir que podemos ser solteros e identificarnos con las categorías anteriores pero lo esencial es considerar que nunca debemos ser infelices con la soltería, esta es un estado intermedio, donde podemos enriquecer nuestra mirada y experiencias del mundo LGBTQ. No puedo decir si ser soltero es bueno o malo, puesto que es algo que cada uno sabe cómo llevar, es casi como usar ropa -uno sabe que se pone y como la luce- lo importante es lucirla para hacerla atractiva, sea cual sea esta. Todos somos diferentes y cada uno carga con su cruz, como decía mi abuela.

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Matías Eduardo González Quiroz

Estudiante de Pregrado. Química y Farmacia. Pontificia Universidad Católica De Chile

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