Al servicio de las -fobias

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Durante los últimos años, especialistas en marketing han detectado el “nicho” de mercado que “ocupamos” las personas LGBTQ, como si la orientación sexual o identidad de género definiera nuestros gustos en el mercado, como si también indicara cuál es nuestra clase social y nuestro poder adquisitivo.

Es acertado. Las empresas que atiendan este nicho del mercado tendrán grandes beneficios al depositar su atención en nosotr@s y brindarnos el respeto que necesitamos. Claramente recurriremos a ellas. Pero este auge no ha llegado a su punto máximo, que quizás, sea cuando las empresas no se caractericen por ser o no ser friendly, sino por “ser”. Y allí podremos ir donde queramos, comprar el producto que sea y viajar en la aerolínea que más nos convenza por su confort y no por tener el arcoíris en su logo. ¿Ocurrirá?

Por lo pronto, el primer paso es este, y como en todo camino, es fundamental. Las empresas denominadas friendly son amigables con todas y todos. El momento en el que no haya distinción, será quizás el perfecto para nosotr@s. Aunque no así para el mercado.

Pero ¿qué pasa con los servicios? Recientemente escuché cómo un enfermero se reía de las personas trans mientras hablaba por teléfono desde su lugar de trabajo. Todas las personas allí internadas, podían escucharlo claramente. Comentarios punzantes que hieren desde lejos. En el momento no había personas trans, pero eso no atenúa los comentarios transfóbicos. Que no fueron pocos y que no quedaron allí, tampoco tuvo pudor en expresar su homofobia. ¿Con qué tranquilidad nos dejamos atender ante alguien así? ¿Dónde queda nuestro derecho, como usuari@s, ante esta situación? ¿Su trato para con nosotr@s cambiará? ¿Qué políticas concretas aplican las mutualistas para atender al público LGBTQ? Este es un ejemplo de tantos, que suceden aquí, en un Shopping, o en el almacén de la esquina. Los comentarios anti-LGBTQ no distinguen de comercios ni empresas.

Pero tendremos que pensar qué hacemos nosotr@s, qué tanto tenemos que ver con esta discriminación constante y que se perpetúa con el tiempo. Con esa suerte de impunidad con la que actúan quienes dependen de nosotr@s como clientes para que su negocio funcione. Comenzar por consumir productos y servicios de empresas friendly es el primer paso. Pero denunciar y hacernos escuchar por aquellas que se colocan en un pedestal al momento de tratar con nosotr@s, es otra de nuestras tareas. Fundamental para avanzar, fundamental para llegar a la igualdad. El paso que nos falta para comenzar a ser los ciudadan@s de primera que somos. Salir a la calle, ser nosotr@s mism@s.

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Yamandú Lasa

Tras recibirse de Lic. en Ciencias de la Comunicación, Yamandú Lasa se dedica -desde hace 5 años- a la producción de eventos y difusión de noticias de temática LGBT. A lo largo de su carrera ha incursionado en medios radiales, portales de noticias, de prensa y en la producción del festival de cine Llamale H; innovando e incorporando propuestas que signifiquen un paso adelante en materia de inclusión desde la información, la cultura y el entretenimiento.

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  • http://twitter.com/charruita Victoria Garcia

     Muy de acuerdo con la opinión vertida en el artículo. Y esto no va sólo para el sur también vale para el norte.

  • Mercedes

    muy bueno, sobre todo porque con la “fantasía” de que ahora (no en eua, pero aquí es ahora) existimos para el mercado, nos podemos engañar pensando que todo ha mejorado. como si el mercado fuera regulador del imaginario colectivo! besos