Viviendo en la Claridad – “El Profe”

MLKday

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“El Profe” — como lo llaman sus compañeros de trabajo y amigos — es conocido también como Huguito, un papá humilde de origen indígena que migró a Los Estados Unidos decidido a cambiar su suerte. Recién llegado a este país, pese a la fría madrugada que le cocía hasta los huesos, diariamente se reunía con otros obreros en las esquinas para buscar empleo. Ofrecía sus servicios exponiendose a trabajos pesados, poca paga y maltratos por no tener la famosa “green card” o un permiso de trabajo.

Luchar contra la adversidad no era desconocido para él pues desde niño tuvo que hacerse hombre. Mientras a otros pequeños de su edad los despertaba su madre, él ya estaba de pie, listo para ir a ganarse el derecho a la vida con el sudor de su frente. Su desayuno era modesto: frijoles negros, un huevo, tortillas y cafe. En una ocasión cuando su familia no tenía nada que comer, el hambre le aconsejó robarse los huesos que sobraron en los platos sucios de un restaurante donde trabajaba.

Su pobreza era tal que en vez de jugar a las canicas o a la pelota como hacían otros niños, él trabajaba. Todos los días vestía la misma ropa que compraba vendiendo cerillos en el mercado desde los seis años. Solo tenía un par de zapatos y pantalones, mismos que usaba para trabajar, ir a la escuela, y asistir a la iglesia los domingos. A los nueve años dejó los estudios para sobrevivir trabajando en el campo donde juntó dinero con el que su padre le puso un puestito en el mercado del pueblo.

En la tiendita aprendió a administrar su dinero a los doce años.  Con la ganancia de las ventas compraba los cómicos de Kalimán y otros super héroes que admiraba. Le encantaba leer, de hecho cuando todavía iba a la escuela era uno de los mejores estudiantes. Leyendo se daba permiso de volar con la imaginación a lugares desconocidos y se sentía dueño del mundo, aunque solo fuera por un rato. Mientras otros jóvenes se conformaban con vivir el momento tomando cerveza y lamentando su suerte, Huguito nutría su mente con arduo trabajo y sueños de grandeza.

Al llegar a la mayoría de edad con la ayuda de un coyote cruzó el cerro para llegar a América. Al principio vivió en una iglesia de refugio donde poco a poco se ganó la confianza de los demás. Ayudaba al sacerdote, barría el piso y limpiaba las bancas, abría y cerraba la puertas para el grupo de jóvenes. La discrimación que padeció en la calle por ser inmigrante, no tener mucha escuela y no hablar inglés lo forzaron a  estudiar el idioma por las noches. Así comenzó  a leer los periódicos y descubrió que podía conseguir trabajo en las esquinas, mismo lugar donde fue bautizado con el sobrenombre de “El Profe” por leer mientras esperaba que alguien lo contratara. Eventualmente encontró empleo permanente limpiando pescados.

Auqnue el Profe nunca planeó tener familia, conoció a su dulcinea y tuvo dos luceros hermosos que dieron nuevo sentido a su vida. No tuvo niñez; ni siquiera conoció la Navidad. Tampoco posee un título ni riquezas materiales, pero está creando un mundo distinto para sus hijas. Por ellas volvió a la escuela siendo adulto, y se levanta a las cuatro de la mañana para tomar el Metro al trabajo. Mientras viaja lee las secciones de política y bolsa de valores en la Opinión y Los Angeles Times. Después de trabajar, camino al colegio escucha en la radio consejos para padres de familia.

Aún cansado, el Profe toma turnos con su esposa para cuidar a las niñas y enseñarles valores de vida. El fin de semana van al parque, al museo, o al zoológico. Diariamente revisa sus tareas, las convence para comer vegetales, y les lee un libro antes de dormir. El otro día, su hija Stephanie de seis años me preguntó mientra comíamos si sabía cómo murió Martin Luther King, Jr. La pequeña había leido la historia con su padre.

Como admirador de MLK, el Profe le enseña a sus hijas que todos tenemos los mismos derechos. Que no se necesitan credenciales universitarios ni nacer en una cuna de oro para comprender que los seres humanos diferimos en el color de piel, origen, religión, orientación sexual e identidad de género, pero todos merecemos respeto y podemos tomar control de nuestras vida. Con su testimonio de vida, el Profe demuestra la importancia de hacer tiempo para la familia y los amigos; la humildad para seguir aprendendiendo; y la perseverancia para luchar por los sueños a pesar del tiempo y la adversidad.

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About the author

Laura Figueroa

Laura was born in Guatemala and immigrated to the US at age 21 to redesign her life from the bottom-up. Her first jobs in this country included housekeeping and babysitting until she learned the language. Eventually she went back to school and earned a BA in Psychology at California State University and an MBA at Walden University. Laura has worked in the HIV field in different capacities and with people from diverse backgrounds since 1996. First with LA Shanti as Programs Manager and then with John Snow Incorporated in Colorado where she provided capacity building for several ASOs in the Midwest and conducted HIV national trainings. She also did independent consulting work and motivational speaking, Prior to joining Gilead she worked at Boheringer Ingelheim for 2 ½ years, first as Community Liaison and later as HIV National Accounts Manager. Laura is a columnist for xQsí Magazine and a contributing writer to the book Gathering Round the Fire.

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  • Rey Reyes

    Laura, esta historia con las vivencias de el Profe, me revive mucho la vida de mis padres (Mama 72 años/Papa 72 añosz) que an luchado para superarse…pero mas que todo a mi Papa el cual tuvo el previlegio y la bendicion de ir a la escuela en Honduras pero le encanta leer mucho, siempre que lo miras leyendo un libro o revista y a trabajado mucho en los 36 años que tenemos de residir en EUA para poder superarse y que nosotros (4 hijos) tuvieramos una mejor oportunidad de la que ellos tuvieron….Gracias Laura y Profe por la historia me commovio y me hizo sentir ese agradecimiento tan grande que le tengo a mis Padres a los cuales Dios me bendice por que se los puedo decir y camimos en union familiar….Gracia Profe

  • agripina

    muy bunen trabajo laura me encanta

  • Alejandra

    Gracias por escribir tan bella historia!
    Leerla movio tantos sentimentos dentro de mi familia; nos hizo revivir momentos del pasado pero que estan siempre presentes. Gracias, gracias por escribirla!

  • Pingback: xQsí Magazine — Viviendo en la Claridad: “The Teacher”

  • Carla Portilla

    Felicitaciones Laura!!!! Me encanto leer lo que escribiste y realmente me tocó el corazón.  Especialmente que estoy viviendo en un país donde la mayoria de las personas desean irse a buscar el sueño americano.  Realmente no importa a donde se emigre porque esta historia cruza todas las fronteras.  Fasinante. 
    Dime cuando escribes un libro?  Me gusta mucho tú estilo de escritura.  Gracias por compartir.  Te deseo aun mas muchos exitos.