Una historia de película: “Mi.Nerva”

minerva

“Pies para qué los quiero si tengo alas para volar.”
-Frida Kahlo

Siempre he creído que la realidad supera a la ficción y que las historias más heroicas son aquellas escritas por gente común y corriente cuya vida suele pasar desapercibida para el mundo. Este es el caso de Minerva Romero quien junto con su hijo emigró 12 años atrás desde el Itmo de Oaxaca a California.

El inicio de la historia:
Era abril del año 2004 cuando conocí a Minerva. La visité en un humilde apartamento del centro de Los Ángeles, acababa de salir del Hospital General luego de haber sido víctima de un  accidente:

“Venía de trabajar, de limpiar una casa y decidí ir a pagar la mensualidad que tenía en una tienda.  Crucé la calle pensando en lo que tenía que hacer, me paré en la esquina esperando que cambiara la luz del semáforo. Eran las siete de la tarde en Venice y Unión cuando dos autos chocaron y uno de ellos subió a la acera.”

Cuatro horas más tarde Minerva despertó sin sus dos piernas. Cuando el médico le dio la noticia pensó en su hijo de 9 años el cual estaba siendo cuidado por una vecina. Pensó en que iría a ser de ella en un país donde no tenía nada más que su cuerpo entero para trabajar.

Conocí a esta  mujer que al regresar del hospital sus vecinos y amigos cercanos apenas pudieron recibirla con una refrigeradora, una pequeña cama y una estufa porque mientras ella estaba internada, sus pertenencias  habían sido robada por quien era –hasta el día del accidente- su compañero de apartamento.
Hay veces en que uno se pregunta por qué hasta Dios parece olvidarse de nosotros. Sin embargo Minerva Romero mientras me contaba su historia de dolor y desamparo, daba gracias a Dios por el hecho de estar viva:
“Estoy viva porque Dios me ha dado la oportunidad. Voy a transformarme. Tengo algo que hacer con mi vida y lo voy hacer” – escuché decirle.

El desarrollo.
Escribí sobre el accidente en un periódico oaxaqueño y nunca más volví a saber de ella. Desde entonces pasaron siete  años hasta que las casualidades “causales” de la vida me llevaron hasta ella nuevamente.
Hoy la visito en un apartamento lleno de mariposas hechas por sus manos- más cómodo y más lindo- donde vive con su hijo ya adolescente.

- ¿Qué ha sido de tu vida? – le pregunto sabiendo que siete años pueden ser una vida entera.

-¡Tantas cosas han pasado! Mi hijo ya se gradúa de la secundaria y quiere estudiar para Chef. Yo, desde hace cinco años trabajo en una tienda, en finanzas.  Lo pasé muy duro. Viví de casa en casa, de la solidaridad de la gente.
“¿Recuerdas cuando me conociste? – pregunta sonriendo- Tenía una silla de ruedas que el hospital me alquilaba, cada día que pasaba era aumentar una deuda. Hasta que alguien me conectó con Rancho Los Amigos, y ellos me ayudaron a conseguir una silla regalada que ni frenos ni cinturón tenía”.

- ¿Cómo sobreviviste Minerva?

- La primera ayuda vino de dos activistas oaxaqueños, Pedro Reyes y Juana Nicola. Ellos me contactaron con una estación de radio AM 1220, me entrevistaron vía telefónica y me comunicaron con mujeres que habían padecido alguna perdida y algunas deseaban hasta morir. En medio de mi dolor di un mensaje esperanzador aunque también dejé en claro mi necesidad de ayuda.
“El programa radial organizó una venta de comida y solicitó donación de fondos. Se hizo un evento en grande. Varios restaurantes oaxaqueños patrocinaron la comida. La gente de la comunidad  organizó todo”.

Gracias a lo recaudado en el evento, Minerva y su hijo pudieron sobrevivir dos años.

-¿Tuviste apoyo de otros medios además de esta radio?

- El periódico “La Opinión” en su momento publicó un artículo. Los canales de televisión 34 y 52 me hicieron entrevistas. Yo no ví nada, a pesar de mis intentos de buen ánimo no tenía cabeza para atender todo lo que sucedía a mi alrededor. Un día, cuatro años más tarde, una señora que iba a una Iglesia donde fui varias veces, me dijo que un canal había promocionado el evento y había solicitado depositaran dinero para ayudarme en una cuenta de banco que ellos mencionaron. Ella dijo haber depositado dinero. A mi nunca nadie me dio dinero de ninguna cuenta de banco y nunca supe nada de eso. A mi sólo me dieron dinero personas de la comunidad, vecinos, gente que me conocía de tomar el bus. Pero ninguna organización ni canal de televisión ni banco me dio dinero o cheque alguno.

- Legalmente en este país, no tenías amparo alguno, ¿el gobierno mexicano o oaxaqueño se preocupó por tu situación?

- En los primeros días que estuve en el hospital gente del vecindario y conocidos míos me contactaron con Juanita y Pedro. Ellos se ocuparon de hablar en el Consulado de México. Dos mujeres enviadas por el consulado me visitaron y preguntaron que necesitaba, entonces  pedí ayuda para que algún familiar cercano viniera a cuidarme desde Oaxaca. Me dijeron que solicitarían una visa humanitaria para mi hermana y me hicieron firmar unos papeles que por mi estado emocional, ni siquiera leí. Dijeron eran para tramitar la visa.

- ¿Tu hermana pudo viajar?

- Mi hermana llegó a Estados Unidos  por sí misma como pudo. El Consulado dijo que no le otorgaron la visa y que ellos nada más podían hacer pues el médico había hecho mal la nota de petición dos veces. Colaboraron con 200 dólares para ayudar con el viaje de mi hermana.

Quien era su pareja entonces le acompañó un tiempo en el proceso:

“Ella me decía que debía luchar por mi y por mi hijo. Y que no iba a dejarme de querer por no tener mis piernas. Me acompañó y ayudó en lo que pudo, pero tu sabes…en la comunidad latina es difícil de aceptar el lesbianismo así que tuvimos problemas debido a eso y la relación se hizo insostenible. En ese tiempo mi hermana no aceptaba mi relación, luego con los años me fue comprendiendo. Mi hijo siempre supo y siempre me apoyó.”

- ¿Cómo logras obtener tus prótesis?

- Al salir del Hospital General, Odilia Romero (activista oaxaqueña, integrante del FIOB) se presentó a prestar ayuda. Según el Hospital General no calificaba para las prótesis entonces Odilia dijo que su organización contribuiría con el dinero necesario para obtenerlas.

Gracias la intervención de Rancho los Amigos Minerva fue evaluada nuevamente en el Hospital General y ésta vez logró calificar para las prótesis:

“Entones le pedí a Odilia que ese dinero que pensaban donarme, lo guardara para mi sobrevivencia pues yo aún no podía trabajar y ella dijo que en su momento lo veríamos”.

- ¿Alguna organización LGBTQ te brindó apoyo?

- Precisamente Odilia  me conectó con Bienestar. Me llevó a “Luna” un grupo bilingüe que en ese momento existía, pues hace mucho que ya ni existe. Era para lesbianas, bisexuales y transgéneras latinas en el Este de  L.A. El grupo me ayudó mucho en la parte emocional. Conocer otras mujeres lesbianas que tenían otras historias y poder expresarme sin miedo porque en la comunidad mexicana no podía ser yo realmente. Algunos activistas hasta el día de hoy me dicen que no debo decir que soy lesbiana. Y yo no estoy de acuerdo.

“Vivian Varela  era quien facilitaba el grupo y le hice saber que no tenía donde vivir.  Me contactó con New Economic Woman y apliqué para rentar un apartamento en Casa Lomas. Pero no tenía ingresos, no tenía empleo así que me rechazaron”.

- La renta era de 600 dólares –continúa Minerva- sólo me permitían rentar un apartamento de dos recámaras, por mi hijo. Odilia se ofreció a escribir una carta pero el dinero no existía para pagar la renta. Según me dijo el dinero que pensaban usar para pagar mis prótesis y que le pedí me dieran para mis sobrevivencia hasta que comenzara a trabajar, lo habían usado para otras cosas. Sobreviví dos años gracias a personas del barrio o conocidas que me dejaban vivir en sus casas. Hasta viví en un garage que ni baño tenía y el frío en invierno era insoportable. Sufría de dolores muy fuertes en mis piernas.

- ¿Cómo logras rentar?
- Hace cinco años gracias a la solidaridad de muchas personas que me ayudaron, teniendo ya mis prótesis y una silla de rueda en mejores condiciones,  comencé a buscar trabajo. Cómo ironía de la vida, la empresa a donde fui a pagar mi cuota un momento antes del accidente, me dio empleo. Apliqué para Casa Loma nuevamente y fui aceptada. De a poco fui armando mi hogar junto a mi hijo y aquí estamos los dos juntos.

- El accidente fue provocado por la maniobra indebida de un conductor. Legalmente ¿que sucedió?
- Estando en el hospital varios abogados fueron a visitarme y a querer abrir un caso,  pero en ese momento yo no quería saber de nada. Aún estaba bajo el shock de haber perdido mis piernas.
Al salir del hospital por recomendación de amigos, Minerva contrata a un abogado quien a los pocos días le comunica que no puede tomar el caso ya que el Dr Gregorio Moreno, abogado del Consulado de México, había sido asignado con anterioridad y se estaba encargando de todo.

- El Consulado de México jamás me comunicó que asignarían un abogado y entablarían un caso. Yo firmé unos papeles –explica Minerva- que no leí, pero ellos dijeron que era una simple autorización para poder solicitar una visa humanitaria a un miembro de mi familia. Alguien necesitaba venir de Oaxaca a cuidarme.
Cuando Minerva reclama al Dr. Moreno de que había pasado un año de su accidente y jamás había recibido la notificación de que el estaba llevando su caso, que el consulado no había conseguido la visa humanitaria en su momento y que ella no tenía ni casa donde vivir el abogado responde “no puedo sacar sangre a una piedra, la persona que provocó el accidente no tiene dinero, y el seguro del coche que le atropelló sólo cubre $30 mil dólares que no son tan rápidos de cobrar. Lo más conveniente es que regrese a Oaxaca con su familia”.

El Hospital General había enviado una factura por casi medio millón de dólares, el abogado inicial le cobraba a Minerva 2 mil dólares sólo por haberle comunicado que ella ya tenía un abogado y el Dr. Romero en dos años no consiguió nada más que negociar con el hospital para rebajar la deuda.

Al pasar del tiempo Minerva vuelve a cambiar de aboendo que las calles estaban en mal estado y que por esa razón se había provocado el accidente. En esa oportunidad fue la única vez que a Minerva le llevaron a una corte.

- Ya no tengo esperanzas de que se haga justicia con mi caso. Ni siquiera me han dado el cheque de los $30 mil dólares que supuestamente dijeron había del seguro del auto que me atropelló. Mi caso fue abandonado y me han devuelto el montón de documentos que el último abogado tenía. Pero de dinero nada, ni un dólar. Me cansé de llamar al abogado que dijo tener el cheque que me corresponde y el cual me cobra casi 11 mil dólares por sus servicios, todo el tiempo me han dicho que no han podido cobrar el cheque.

Rumbo al final:
Minerva ya no quiere recordar el pasado pero si desea dar gracias a la comunidad: “Ni las organizaciones de inmigrantes, ni el Consulado de México, ni el gobernador de Oaxaca con quien me llevaron hablar cuando vino a buscar votos a Los Ángeles,  me ayudaron a sobrevivir. He podido seguir adelante gracias a la gente anónima, a mis paisanos, a la solidaridad de quienes en su momento sin conocerme me tendieron una mano y a ellos mi hijo y yo les estamos agradecidos”.
El 14 de octubre Minerva cumple años y como celebración decidió cambiar una fiesta de cumpleaños organizada por amigos por una recaudación de fondos.

El evento se realizará el domingo 16 de octubre, desde las 10 de la mañana hasta las 10 de la noche. En el se venderá comida mexicana, habrá música, rifas y se dará inicio al proyecto “Mi.Nerva”:

“Quiero crear una fundación donde poder ayudar a personas que hayan pasado por una situación similar a la mía y que estén solos o sin recursos. Quiero trasmitir a otros las ganas de luchar y de vivir contando mi propia historia.”
Todo lo recaudado en el evento será destinado para la compra de una silla eléctrica, cuyo valor es $3000 y también para el inicio de su fundación.

Quienes deseen colaborar con el proyecto pueden contactarse a: minerva[punto]romero[aroba]att[punto]net

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Atemporal y sin patria me defino como mujer lesbiana, anarca y latinoamericana. Mi pasión: contar mi historia que es la historia de muchas y de muchos. Profesión: sobrevivir.

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  • ana

    Que triste historia; pero que gandeza de corazon y amor por la vida para lograr superar esta experiencia y tener el CORAGE de seguir luchando y ayudar a otras personas en condiciones similares……MI ADMIRACION PARA VICTORIA

  • Veronica

    Feliz cumple Minerva! Torta Torton,muy bien todo el apoyo que estas dando.Que recolecten para todo lo necesario!

  • http://xqsimagazine.com/2011/08/23/la-historia-depende-de-quien-nos-la-cuenta/ Victoria

    Gracias Verónica por el apoyo. Ojalá puedan difundir la historia. Un granito de arena más otro granito de arena forman una playa.

  • Marco De Leon

    Tremenda historia, mira que prohibirle que diga quien es, solo por complacer a la gente estupida. Me gustaria ayudar y espero que logre hacer andar la fundacion, ni un dolar para el hospital por favor. Gracias por escribir esta historia y publicarla en este medio.

  • http://xqsimagazine.com/2011/08/23/la-historia-depende-de-quien-nos-la-cuenta/ Victoria

    Ana, muchas gracias. Minerva merece todo nuestro apoyo. Es una verdadera heroína.

  • http://xqsimagazine.com/2011/08/23/la-historia-depende-de-quien-nos-la-cuenta/ Victoria

    Gracias Marco. Las personas que no pudieron asistir al evento del día domingo y desean colaborar donando dinero pueden contactarse a su correo electrónico o al mío: victoria@xqsimagazine.com Gracias a tod@s.

  • Laura Figueroa

    Victoria:

    Mil gracias por escribir esta historia. Ya he compartido el link con mis contactos. Creo que es importante contar este tipo de realidades ya que nos ayudan a ver a aprender de la fortaleza de otros como Minerva. Al mismo tiempo también nos recuerdan que debemos ser precavidos en cuanto a personas y organizaciones con intereses propios que algunas veces toman ventaja de otros. Triste pero cierto.

  • http://xqsimagazine.com/2011/08/23/la-historia-depende-de-quien-nos-la-cuenta/ Victoria

    Gracias Laura. Estoy de acuerdo con tus palabras. Hay que tener los ojos muy abiertos y saber que las organizaciones por más no gubernamentales que sean estan compuestas por seres humanos y lamentablemente la ambición y el ego reina por doquier.